En el marco de una sesión caótica y marcada por fuertes tensiones internas dentro del oficialismo, el Senado de la Nación dio luz verde al pliego de María Verónica Michelli para desempeñarse como jueza federal de La Plata. La postulación fue aprobada con 44 votos a favor, 18 en contra y 2 abstenciones, representando un duro revés político para la Casa Rosada.
El nombramiento de Michelli se encontraba en el ojo de la tormenta debido al rechazo explícito del presidente Javier Milei y de Karina Milei, quienes pretendían vetar su candidatura por su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon. A pesar de la orden del Ejecutivo de retirar su postulación de la agenda, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, protagonizó un fuerte desplante a los deseos presidenciales al negarse a bajar el pliego, optando finalmente por abstenerse en la votación.
La jornada en la Cámara alta estuvo al borde del colapso cuando el oficialismo intentó incorporar más de 70 nombramientos sobre la hora, lo que desató el enfado del peronismo y otros bloques aliados. Tras un tenso cuarto intermedio entre los jefes de bancada, la oposición logró imponer su agenda y acelerar el debate de la totalidad de las candidaturas. En total, se terminaron aprobando 74 pliegos judiciales.
Esta jugada de la oposición, sumada a las desavenencias internas de La Libertad Avanza, provocó fuertes cruces en el recinto. Incluso la vicepresidenta Victoria Villarruel apuntó contra la estrategia legislativa de Bullrich por someter a la Cámara a una situación de «descontrol». Como contrapartida del avance de los nombramientos de magistrados, el oficialismo sufrió otro trago amargo al verse obligado a postergar el tratamiento de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, una de las iniciativas clave de la Casa Rosada para esta sesión.





