Jugadores, gracias por todo. Por el fútbol también. La dosis de locura permitida:
Escribo esto a pocas horas de haber perdido una final del mundo. Para ser sincero, me siento satisfecho con todo lo entregado, pero a la vez profundamente triste por el resultado. Quizás esa dualidad, esa mezcla de orgullo y melancolía, sea un poco lo que nos define como argentinos. Mientras volvía a casa hacía cuentas: […]













