El grupo automotriz Stellantis ha tomado una decisión drástica que impactará fuertemente en su estructura laboral y productiva dentro de la Argentina. Tras registrar reiteradas paradas en su planta de la localidad bonaerense de El Palomar, la firma multinacional confirmó una sensible reducción en sus proyecciones de fabricación para el año en curso. Según se informó de manera exclusiva, la planta pasará a producir únicamente unas 4.000 unidades mensuales hasta el mes de noviembre, una cifra alarmante si se considera que previamente el ritmo habitual oscilaba entre los 300 y 400 automóviles por día.
Esta drástica disminución de la actividad, motivada principalmente por una marcada caída en la demanda proveniente del mercado de Brasil, obliga a la empresa a implementar un agresivo plan de retiros voluntarios que entrará en vigencia a partir del 1° de mayo. El principal objetivo de la compañía automotriz es recortar hasta 600 puestos de trabajo para consolidar la operación de la planta en un único turno de trabajo, buscando llevar adelante este achicamiento estructural con el menor índice de conflictividad gremial posible.
Para tentar a los operarios a adherirse a este programa, Stellantis diseñó una propuesta económica que contempla el pago de hasta cinco sueldos adicionales por encima de lo que marca la indemnización por ley, sumado a otros incentivos que aún continúan en etapa de negociación. Esta alternativa se presenta atractiva especialmente para aquellos empleados que se encuentran en una edad cercana a la jubilación.
Por el lado del sector sindical, los representantes manifestaron su intención de proteger la mayor cantidad de fuentes de trabajo posibles, mostrándose abiertos a evaluar medidas alternativas como la reducción de las jornadas laborales. Cabe recordar que el personal de la fábrica ya venía sufriendo suspensiones con el cobro del 75% de sus salarios brutos durante la segunda mitad de abril.
A pesar de este complejo panorama y la ola de rumores, desde la conducción de Stellantis aseguraron que este reajuste no pone en riesgo la continuidad industrial de El Palomar. La planta seguirá fabricando modelos de alta demanda local como los Peugeot 208 y 2008, e incluso mantienen en carpeta la posibilidad de incorporar a futuro la producción de una nueva línea de vehículos de origen chino.





