Casa Rosada busca estabilizar los precios antes de las PASO

No tuvieron demasiada opción. Acatar y firmar el convenio o asumir el riesgo de no contar con ninguna aprobación de importaciones (SIRAs) hasta fin de año. Así, sin filtros, fue el planteo del secretario de Comercio, Matías Tombolini, a empresarios de varios sectores -productivos y comercializadores- que han visitado sus oficinas desde los últimos quince días. Lo que el Gobierno pretende es lograr una renovación de los acuerdos de Precios Justos que ya existían con esos rubros pero con una característica que causó bastante sorpresa y molestia a la vez en el sector empresario: un congelamiento de precios de todos los productos comercializados por la empresa adherente desde fines de mayo -es decir, retroactivo- hasta mediados de agosto, luego de las PASO.

Las gestiones de Comercio comenzaron hace ya dos semanas, pero cobraron mucha más importancia a partir del fin de semana, con la oficialización de que el ministro de Economía, Sergio Massa, es el candidato a Presidente elegido por consenso por Unión por la Patria. El objetivo del equipo económico es, hoy más que nunca, lograr contener la inflación, y hasta una senda de desaceleración en los próximos dos meses, con miras a aumentar las chances electorales, hoy puestas en duda por la situación económica.

“Es un acuerdo voluntario. El que no quiere, no entra”, afirman desde el Gobierno. Pero Tombolini fue bien claro en remarcarles que si no acompañaban, no tendrían aprobaciones de SIRAs por los próximos meses. Y las empresas son rehenes de esa situación, ya que necesitan de estos permisos para ingresar insumos del exterior para poder producir. En algunos casos, también producto terminado que complemente la oferta de surtido nacional.

“Nos habían convocado para renovar el programa, que desde marzo consistía en que un grupo de productos subía sólo al 3,2% mensual -la pauta general que aplicó Comercio-, pero el secretario planteó el congelamiento hasta mediados de agosto y fue una sorpresa para el sector. Nos planteó que necesitaba que acompañemos y que el que no lo hiciera, no tendría aprobaciones de SIRA”, dijeron en una de las empresas. Tombolini se reunió luego con los retailers (Dexter, entre otros) y el tenor del encuentro fue el mismo.

También fue tensa la reunión con la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) por las advertencias en materia de permisos de importación. “Es una solicitud un poco extorsiva. ¿Cuál es el margen para discutir y decirle que no?”, afirmó el directivo de una firma fueguina productora de celulares, netamente dependiente, como toda la industria, de los insumos provenientes del exterior.

En el caso de las empresas fabricantes de línea blanca y celulares, el acuerdo previo también consistía en que cada empresa ofrecía un listado de productos cuyos precios subirían al 3,2% mensual, pero el resto se movería con la inflación. Los productos de alta gama no eran parte del convenio previo. A partir de ahora, todo queda incluido en el compromiso de congelamiento.

Fuente: Infobae / Ambito 

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