Massa busca los votos perdidos del PJ y piensa en Grabois post PASO

Los últimos resultados de los focus group que hacen en Unión por la Patria (UP) en forma continua, y que son coordinados por el asesor catalán Antoni Gutiérrez Rubí, arrojaron un dato clave para planear los últimos días de la campaña electoral. Creció la cantidad de electores que les interesa votar un nombre propio, un candidato a presidente, y no a una fuerza política. Un sector de la sociedad que, según explican en el búnker peronista, “valoran la formación del candidato y las propuestas que expresa”.

En el oficialismo tienen en claro que en la recta final hacia las PASO el nivel de indecisos que hay en el país es muy grande y que esa cantidad de electores puede definir la elección del domingo. Sobre todo porque proyectan unos comicios muy parejos y los cálculos que se realizan para darle un sentido estratégico a la campaña son milimétricos. Las decisiones de hoy pueden no ser las mismas que mañana.

Los últimos días previo a la elección son determinantes para los votantes que pueden definir los comicios. En UP entienden que ese grupo tiene como característica que no está ideologizado ni tiene una pertenencia política a alguna de las coaliciones. “Es un votante frontera que puede variar. Es una persona de clase media, urbano, con responsabilidades y aspiraciones”, fue la definición que utilizaron para describirlo.

Ese tipo de electorales empiezan a ver, según los análisis que hacen en el búnker peronista, que el proceso electoral es presidencial y no general. Lo que se está eligiendo es un presidente y no una fuerza política, por lo que miran al candidato con mayor atención y lo hacen pensando exclusivamente en el rol presidencial. Es decir, ese elector entiende en este momento que lo que se pone en juego es quién conduce el gobierno y no el impacto posterior que tiene la fuerza política en la gestión.

Frente a ese escenario y ante los resultados de múltiples estudios de consultoría, en el comando unificado que tiene UP en el centro porteño se decidió que el tramo final de concentre en la figura de Sergio Massa. Es decir, que lo que se ponga en valor sean sus condiciones para ser presidente de la Nación, y se deje a un costado la carga política e ideológica del armado electoral peronista. Y también las figuras con peso específico, por poder o por rol institucional, como son Cristina Kirchner y Alberto Fernández.

El equipo de estrategas y consultores que trabajan en el peronismo entienden que, en gran medida, ese fenómeno se produce porque hay un sector de los votantes que interpreta que hubo un vacío de poder durante la gestión. Es decir, que no hubo una conducción presidencialista del gobierno. Y, en verdad, fue lo que sucedió. Porque Alberto Fernández quedó debilitado después de las elecciones del 2021 y el kirchnerismo lo vació de poder progresivamente.

En esas proyecciones está la respuesta a la ausencia de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en el acto de cierre de campaña. La intención es que nada ni nadie opaque la figura de Sergio Massa. Será un hecho atípico para el proceso electoral. Completamente extraño. Porque quienes no van a estar son nada menos que el Presidente y la Vicepresidenta. Pero la decisión se tomó en conjunto y fue avalada en todos los campamentos oficialistas.

Durante la campaña todos los sectores de UP han dado sobradas muestras de apoyo a Massa. Cerraron filas detrás de su candidatura y salieron a pedir el voto por él. La gran duda ahora pasa por saber cuántos votos podrá juntar Juan Grabois y si el resultado que obtenga puede opacar el objetivo inmediato que tiene el peronismo: lograr que Massa sea el candidato más votado.

Quienes todos los días recorren los pisos del búnker aseguran que la campaña se organiza en base a “oferta y demanda”, y que la demanda de estas últimas horas es de un dirigente político que exprese liderazgo, conducción, flexibilidad y determinación. Y esos valores, aseguran en el peronismo, son reconocidos en la figura de Sergio Massa. De aquí al viernes la campaña será lo más presidencialista posible.

El objetivo para el domingo es que Massa sea el más votado y que se logre el mejor resultado como fuerza política. Si eso sucede, será la confirmación de que hay un sector del electorado que vota a un candidato sin importar la coalición en la que está inmerso. Más allá de las proyecciones, el nivel de incertidumbre que se maneja en las arterias peronistas es muy alto. Nadie sabe cómo va a reaccionar la gente en el momento de votar.

Fuente: InfoBae / TW Sergio Massa 

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