La interna que se ha desencadenado en el Ministerio de Economía a raíz del escándalo de presunta corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), una trama de sobornos que involucra a Miguel Ángel Calvete. Tras la publicación de la investigación periodística, el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne, procedió a despedir o forzar la renuncia de tres funcionarios vinculados directamente a la estructura de Calvete, a la que este denominaba «Tuco» en sus anotaciones sobre la red de coimas.
La abogada Susana Calvete, hermana del principal acusado y que figuraba explícitamente en los cuadernos donde se describe la supuesta trama de sobornos a droguerías, fue cesanteada de su cargo en el Ministerio de Economía casi inmediatamente después de la difusión de la noticia. Su salida se sumó a la renuncia previa de su sobrina, Ornella Calvete, quien se desempeñaba como Directora Nacional de Desarrollo Regional y Sectorial. Asimismo, fue forzado a renunciar Mariano Gaibisso, otro colaborador de la red. De esta manera, Lavigne se desprendió rápidamente de la mayoría de los funcionarios cuestionados en su área.
Sin embargo, el foco del conflicto y la tensión interna reside en Javier Cardini, yerno de Miguel Calvete y subsecretario de Gestión Productiva en la misma cartera de Economía. A pesar de su vínculo familiar directo con el presunto intermediario de la corrupción de la ANDIS y las anotaciones que lo mencionan como parte de la estructura, Cardini resiste y se mantiene en su cargo. La nota periodística revela que la clave de su permanencia es el explícito respaldo y el blindaje político que le proporciona el influyente asesor presidencial Santiago Caputo. Caputo fue quien lo instaló en el puesto, siendo ambos amigos a través de su conexión con el empresario Juan Neuss. Este apoyo político resulta particularmente significativo en un contexto donde, paradójicamente, la causa ANDIS supuestamente salpica y deriva en coimas que alcanzarían a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y figura vista como una potencial rival interna de Santiago Caputo. Esta situación subraya la compleja dinámica de influencias y facciones que persisten en la administración actual, a pesar de las purgas por corrupción.





