Transformación urbana: Pelagio B. Luna recupera espacio público para los vecinos

La intervención estratégica en la calle Pelagio B. Luna busca revertir años de riesgo vial y devolverle el protagonismo a quienes transitan a pie por el casco céntrico.

En el marco de un plan integral de movilidad urbana, la ciudad ha puesto en marcha la ampliación de las veredas en la calle Pelagio B. Luna. Esta acción estratégica tiene como objetivo central situar al peatón en el corazón de la planificación urbana, promoviendo el concepto de una «Ciudad para las Personas».

Una respuesta a un foco de peligro

Históricamente, Pelagio B. Luna funcionó como una vía rápida donde, a pesar de la prohibición expresa de estacionar, el diseño de la infraestructura representaba un riesgo constante. Las veredas, extremadamente angostas, obligaban a los vecinos a descender a la calzada para circular, exponiéndolos al tránsito vehicular en condiciones de alta vulnerabilidad.

Con esta obra, el municipio busca erradicar esos focos de inseguridad. «Donde antes había peligro, ahora se está avanzando en un espacio que prioriza al vecino», señalaron fuentes oficiales respecto a la recuperación del espacio público.

Visión de futuro: Seguridad y Orden

La recuperación de estos metros cuadrados de calzada para convertirlos en zona peatonal responde a una visión de gestión enfocada en tres pilares:

  • Seguridad: Eliminando la necesidad de caminar por la calle entre los autos.
  • Orden: Delimitando claramente los espacios de circulación.
  • Limpieza y Estética: Mejorando el entorno visual y ambiental del centro.

Esta intervención no solo mejora la fluidez del tránsito peatonal, sino que reafirma el compromiso de transformar la ciudad en un entorno más humano, accesible y ordenado para todos sus habitantes.

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