El frente gremial que nuclea a los trabajadores de las universidades nacionales ha decidido profundizar su plan de lucha ante la falta de respuestas salariales satisfactorias por parte del Gobierno Nacional. A través de un comunicado conjunto, las federaciones docentes anunciaron un paro total de actividades por 144 horas, que se extenderá durante toda la semana próxima, afectando el normal inicio de clases y las mesas de examen en todo el país.
La medida de fuerza responde a una situación que los gremios califican de «crítica». Según los representantes sindicales, el poder adquisitivo de los salarios docentes ha sufrido una caída estrepitosa frente a la inflación acumulada, situando a una gran parte de los profesionales académicos por debajo de la línea de pobreza. Además del reclamo salarial, el sector exige la actualización del presupuesto universitario, que se encuentra congelado, poniendo en riesgo el funcionamiento básico de las instituciones, el pago de servicios y la continuidad de programas de becas e investigación.
Desde las bases gremiales advirtieron que, de no mediar una convocatoria urgente a paritarias con una propuesta que recupere lo perdido, el conflicto podría escalar. «No es solo una cuestión de bolsillo, es la defensa de la universidad pública y gratuita», señalaron los referentes del sector. Se espera que la adhesión sea masiva en las principales casas de altos estudios, incluyendo una fuerte repercusión en las universidades de la región.





