En medio del tembladeral por las revelaciones sobre Alberto Fernández, el peronismo encontró un oasis con miras a futuro en La Rioja, donde la jura de la nueva Constitución provincial permitió trazar una bitácora sobre los nuevos liderazgos y las alianzas vigentes. Dentro de la danza de nombres para presidir el Partido Justicialista (PJ).
A la debacle electoral del año pasado y los numerosos desafíos que llegan desde la Casa Rosada se sumó el escándalo que tiene a Fernández en el centro de la escena. No es menor: más allá de ser un expresidente, también ostenta la conducción formal del PJ (actualmente está de licencia), un cargo al que se espera que renuncie en las próximas horas.
Este martes, el exministro de Economía partirá a Brasilia, donde se reunirá con el vicepresidente de Brasil, Gerardo Alckmin; con el ministro de Economía, Fernando Haddad; y con el canciller, Mauro Vieira, todos hombres de peso del gobierno de Lula Da Silva. De un tiempo a esta parte, Kicillof se dio a la tarea de ocupar espacios que la administración libertaria dejó vacíos. Por ejemplo, tejió lazos con gobernadores de Juntos por el Cambio (JxC), como con el chubutense Ignacio Torres y el santafesino Maximiliano Pullaro, y hace lo propio con la agenda internacional. Este será su tercer viaje al país vecino. Semanas atrás, además, había estado en Montevideo.
Otro de los mandatarios que sobrevivió a la derrota electoral del 2023 es Sergio Ziliotto, de La Pampa. Aunque mantiene una oposición igual de dura a la gestión libertaria que su compañeros riojano y bonaerense, Ziliotto vuela más bajo en el radar. El mes pasado recibió a Kicillof en la provincia, con quien suscribió diversos acuerdos. En la pulseada entre Buenos Aires y Río Negro por la instalación de la planta de GNL evitó pronunciarse en favor de Alberto Weretilneck, uno de sus pares en la liga patagónica. Fue a todas luces un guiño a su vecino bonaerense.
El líder pampeano no viajó a La Rioja para participar del lanzamiento de la nueva Constitución, pero envió a una comitiva. Su distrito estuvo representado el diputado provincial Espartaco Marín y por los ministros de Asuntos Municipales y de Gobierno, Pascual Fernández, y de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Diego Álvarez.
Mientras algunos sectores denuncian haber sido marginados por el kirchnerismo y claman por una interna competitiva, otros tantos se muestran reacios a esa posibilidad, evocando los fantasmas del 2015, cuando la disputa bonaerense entre Aníbal Fernández y Julián Domínguez causó destrozos en todos los frentes. «¿Te imaginás una elección partidaria cerca de diciembre, avizorando el horizonte social que tenemos?», resumió un dirigente de la Provincia de Buenos Aires.
Fuente: Ambito





