En una frenética y, por momentos, delirante jornada, el oficialismo se acercó hoy a dictaminar la ley Bases en el Senado, algo que ocurrirá en las próximas horas y, de esta manera, la iniciativa quedará lista para ser debatida desde la semana próxima en el recinto de la Cámara alta. Fue clave una reunión esta noche del flamante jefe de Gabinete, Guillermo Francos, junto a Victoria Villarruel y la oposición dialoguista, para destrabar el asunto.
Como la negociación fue realizada sobre el cierre de la jornada, las últimas firmas del dictamen aparecerán recién este jueves con la presentación formal del despacho en cuestión. Mismo caso para el paquete fiscal. De hecho, esta situación generó un contrapunto entre la Casa Rosada y el presidente de Diputados —Martín Menem— con Villarruel, con festejos por anticipado de los primeros y una realidad de técnica legislativa desde la Cámara alta que no pudo avalar —hasta las próximas horas— esa victoria.
En horas de la noche, fue el propio Francos quien ratificó que los dictámenes por la Ley Bases y el paquete fiscal están cerrados: “El texto está perfectamente claro”, señaló. “Milei ya sabe por supuesto que los dictámenes de ambas leyes han sido aprobados”, aseguró Francos en diálogo con TN, luego de su aparición en la cámara alta en horas de la noche, cuando el objetivo del oficialismo parecía naufragar.
“Sí, se firmó el dictamen del plenario de las comisiones y pasará a tratarse en el recinto del Senado, hay que fijar una fecha, pero los dictámenes están aprobados. No quiero confirmar una fecha porque esa es una decisión del Senado pero calculo que será entre esta semana y la siguiente. Estamos muy conformes”, señaló el nuevo jefe de Gabinete.
Minutos antes del plenario de comisiones, el santacruceño José María Carambia, adelantó por nota que presentaría un dictamen propio. Al dejar abierta la fecha para consumar dicho acto, le quitaba la sumatoria de una rúbrica al debate. Una picardía virulenta en contra de los intereses del oficialismo. No obstante, tras la reunión con Francos, firmó el despacho y su intransigencia quedó, por ahora, en el olvido. No así el radical Martín Lousteau, que cumplirá con su palabra de texto individual, que ya despierta el enojo del resto de su bancada.
Antes que ocurriera todo esto, las comisiones de Legislación General; Presupuesto y Hacienda; y Asuntos Constitucionales de la Cámara alta tuvieron que pasar el análisis de los dos proyectos a un nuevo cuarto intermedio, ante el potencial traspié al que se enfrentaba La Libertad Avanza, con legisladores dialoguistas que no veían señales claras y definitorias desde el Gobierno.
Fuente: Infobae





