Más allá de la nueva moderación en los niveles de inflación estimada para junio, durante julio se mantendría una tendencia similar. Así lo proyectó la consultora Ecolatina: “Tras cinco meses en franca aceleración, el ritmo mensual de inflación logró frenar su escalada, corriendo de la escena el riesgo latente de una espiralización. No obstante, el aumento de la nominalidad se mantiene en niveles elevados: una inflación mensual del 7% durante 12 meses representaría un aumento en 12 meses del 125%”.
En ese escenario, detallaron: “Para julio estimamos un guarismo similar al de junio. En el mes impactarán puntualmente los aumentos en prepagas (+8,5%); servicio doméstico (+6%); internet, cable y telefonía (+4,5%); combustibles (+4%); y colegios privados”.
«Partiendo de una inercia que se ha ido consolidando en pisos más altos (creciente indexación, acortamiento en plazos de contratos), el proceso inflacionario sigue siendo inestable frente a la ausencia de anclas, la distorsión de precios relativos y la falta de confianza para coordinar expectativas en medio de la incertidumbre propia de la transición electoral», se indicó.
Por lo pronto, de acuerdo al relevamiento de Alimentos y Bebidas que elabora LCG, en la primera semana del mes se registró un “incremento del 0,2% semanal, acelerando levemente en 0,1 pp respecto a la semana previa”. “La inflación promedio mensual se ubica en 5,1% y acumula una baja de 3,8 pp respecto al pico registrado a principios de mayo”, explicaron.
En ese sentido, el REM estimó una inflación de 7,6% para julio.
Fuente: Ambito





