Finalmente no habrá PASO en Provincia de Buenos Aires

La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires sancionó este lunes por más de dos tercios la suspensión de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), iniciativa enviada por el gobernador Axel Kicillof para evitar que en 2025 los bonaerenses deban concurrir a las urnas en tres oportunidades.

Sin embargo, el conflicto interno en el oficialismo y las tensiones con la oposición mantienen empantanada otra definición clave: las fechas del cronograma electoral que desembocará en las elecciones del 7 de septiembre, que por primera vez se realizarán en una fecha distinta a la nacional.

Superado el trámite para que no haya primarias en los comicios de este año, ahora debe resolverse cuándo deben inscribirse las alianzas, cuándo cerrarán las listas y en qué momento deberán presentarse las boletas.

En la iniciativa que hoy sancionó Diputados, además de proponer que este año no haya primarias en territorio bonaerense, se había incluido la ampliación de los tiempos. La mayoría kirchnerista y parte de la oposición dieron curso a la propuesta, pero optaron por dejar fuera de la votación las reformas al calendario electoral.

Hasta ahora, si no se modifica la ley vigente, el cierre de listas será el 8 de agosto y la presentación de boletas el 18, apenas días antes de los comicios provinciales, adelantados por decreto para el 7 de septiembre.

Sin embargo, tanto el gobierno bonaerense como la Junta Electoral bonaerense -presidida por la titular de la Suprema Corte de Justicia, Hilda Kogan– reconocen que ese esquema es impracticable. De hecho, ese organismo ya advirtió a través de diferentes notas que, con los plazos actuales de la Ley 5.109, será casi imposible garantizar la organización de los comicios en los que participarán 15 millones de electores y más de 10 mil candidatos por oficializar.

El organismo reclama extender los tiempos: propone que las candidaturas se presenten 50 días antes de la elección y los modelos de boleta 30 días previos, un esquema que cuenta también con el aval del juez federal electoral, Alejo Ramos Padilla.

El escenario es aún más complejo porque las necesidades financieras también condicionan las negociaciones. El gobernador buscará en poco tiempo que la Legislatura le apruebe un proyecto de endeudamiento por el equivalente a 1.200 millones de dólares para garantizar el pago de salarios, aguinaldos y paritarias en la Provincia y en los municipios. La aprobación de esa ley depende de los mismos consensos que hoy traban el nuevo cronograma electoral. En los hechos, Kicillof podría atar ambas discusiones: no habrá acuerdo sobre una sin destrabar la otra.

Así, con las PASO ya suspendidas, la pulseada por las fechas y el financiamiento amenaza con extenderse -como mínimo- dos semanas más, mientras el reloj electoral sigue corriendo.

Fuente: Ambito

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