Escándalo de la ANDIS: Renuncia de funcionaria de economía tras el hallazgo de USD 700.000 en su domicilio

El Ministerio de Economía de la Nación enfrenta una nueva turbulencia política y judicial. En la mañana de este martes, se confirmó la renuncia de Ornella Calvete a su cargo como Directora Nacional de Desarrollo Regional y Sectorial, puesto que ejercía dentro de la Secretaría de Industria y Comercio. La dimisión se produce en un contexto de extrema sensibilidad: la funcionaria quedó directamente comprometida en la investigación por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), una causa que sacude al arco político y judicial desde hace semanas.

El detonante que aceleró la salida de Calvete fue un impactante hallazgo de la Justicia federal durante un allanamiento a su domicilio. En el marco de la pesquisa, las fuerzas de seguridad incautaron una cifra que ronda los USD 700.000 en efectivo, además de otras divisas, documentos de interés para la causa y diversos dispositivos electrónicos. La magnitud del monto encontrado, en manos de una funcionaria en actividad, provocó un sismo inmediato dentro de las esferas gubernamentales y forzó una rápida reacción política para intentar contener el impacto.

Una Trama con Vínculos Familiares y Chats Reveladores

La figura de Ornella Calvete no es un actor aislado en esta compleja trama. Es hija de Miguel Ángel Calvete, un empresario con trayectoria en el ámbito del comercio, a quien el fiscal Franco Picardi ha señalado en su dictamen como uno de los «jefes paraestatales» detrás del supuesto entramado delictivo que operaba en la ANDIS. Esta conexión familiar y la posición de la ex-funcionaria dentro de una cartera clave como Economía, bajo la órbita del Ministro Luis Caputo, profundizan la gravedad institucional del caso.

La investigación judicial no solo se basa en el hallazgo de efectivo, sino que también tiene en su poder elementos probatorios de alto voltaje. En particular, la fiscalía ha accedido a una serie de chats y conversaciones entre Ornella Calvete y su padre. Estos diálogos, a los que tuvo acceso la prensa, exponen el clima de tensión y las estrategias que se manejaban en torno a la investigación.

Uno de los intercambios más comprometedores se remonta al pasado mes de septiembre, antes de que el escándalo tomara estado público. La hija le comunicó a su padre, con evidente nerviosismo, la presencia de «quince policías» en el ingreso de su edificio. Si bien inicialmente pensó que se trataba de una falsa alarma, la conversación continuó con referencias directas a cómo justificar la tenencia de grandes sumas de dinero en efectivo.

«por si entran acá y me ven con mossca», le escribió Miguel Ángel Calvete a su hija, buscando una coartada. Y agregó: «o digo que me lo prestó alguien, olvidate», sugiriendo una excusa sencilla ante un eventual cuestionamiento sobre el origen del dinero. En otro tramo del diálogo, la exfuncionaria llegó a preguntar a su padre si disponía de «cash blanco», en una clara alusión a la necesidad de contar con fondos de origen legalizado.

Estos mensajes no solo implican a Calvete en el conocimiento de movimientos financieros sospechosos, sino que también revelan una estructura que, según la fiscalía, se movía con teléfonos descartables, borrado de información y contactos cruzados, en un intento por blindar el accionar delictivo.

El Alcance de la Investigación de la ANDIS

El caso ANDIS, que dio origen a este operativo, investiga una red de presuntas coimas y sobreprecios en la compra de insumos y servicios destinados a personas con discapacidad. La causa ya había motivado allanamientos en despachos oficiales, detenciones y la renuncia previa de otros funcionarios, como Diego Spagnuolo, ex director de la Agencia. La renuncia de Ornella Calvete, una pieza en la estructura de Economía pero con lazos innegables con la presunta red de la ANDIS, demuestra el crecimiento y la diversificación de la investigación judicial.

La ex-funcionaria, que era también contadora, había llegado a la Secretaría de Industria y Comercio a través de la influencia de su padre y otros vínculos políticos. Su rol, si bien era técnico, la ubicaba en una posición sensible dentro del organigrama del Palacio de Hacienda.

El expediente judicial continúa bajo secreto parcial mientras se analiza la voluminosa cantidad de información incautada: conversaciones de chats, documentos físicos y movimientos financieros de diversos implicados. La dimensión del dinero hallado en el domicilio de Calvete ha encendido las alarmas en los organismos de control y ha forzado al Gobierno a tomar distancia, aunque la magnitud de la crisis subraya la necesidad de una profunda revisión en los mecanismos de designación y control de las figuras públicas. Esta salida es, para muchos analistas, apenas un nuevo capítulo en una historia que promete seguir sumando revelaciones en el corto plazo.

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