El riesgo país de Argentina, que había colapsado más del 70% a lo largo de 2024 impulsado por las expectativas del plan de ajuste del gobierno de Javier Milei, ha revertido su tendencia y se encuentra en una fase de crecimiento sostenido. Desde su mínimo anual de 560 puntos básicos, el indicador de J.P. Morgan acumula un aumento del 48%, situándose actualmente en 829 puntos. Este repunte genera preocupación sobre la capacidad del país para regresar a los mercados de deuda externa.
Analistas económicos señalan múltiples factores detrás de esta tendencia alcista. Según Ian Colombo, asesor financiero de Cocos Gold, uno de los principales motivos es la débil acumulación de reservas por parte del Banco Central (BCRA). Por su parte, el economista jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Francos, agrega que «el mercado quiere ver que Argentina acumule reservas netas por sí misma».
Además de las cuestiones económicas, la incertidumbre política juega un rol crucial. Los especialistas destacan la proximidad de las elecciones legislativas entre septiembre y octubre, que podrían reconfigurar el Congreso y, por ende, el apoyo a las reformas estructurales del Gobierno.
El analista Mateo Reschini de Inviu también menciona los recientes casos de corrupción ligados a altos funcionarios como un factor que ha impulsado la baja de los bonos y, consecuentemente, el alza del riesgo país. El mercado, al igual que el Gobierno, se encuentra a la espera de los resultados electorales para evaluar la viabilidad de futuras reformas que puedan generar un sentimiento más positivo.