Javier Milei celebró a través de sus redes sociales lo que calificó como una jornada histórica. El Senado otorgó media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares, el Acuerdo Mercosur-Unión Europea y la designación de Fernando Iglesias en Bélgica.
En una jornada marcada por la tensión parlamentaria y las protestas en las inmediaciones del Congreso, el oficialismo logró imponer su agenda en la Cámara Alta. La reforma de la Ley de Glaciares, quizás el punto más polémico, fue aprobada con el argumento de «devolver autonomía a las provincias» y eliminar lo que el Gobierno denomina «trabas ideológicas» al desarrollo económico. En la práctica, esto permite actividades industriales en áreas periglaciares que antes estaban estrictamente protegidas.
El presidente Javier Milei no ocultó su euforia. Con un escueto «3-0, VLLC» en su cuenta de X, resumió los triunfos del día. Sin embargo, para la oposición crítica, este resultado no es más que la entrega de recursos estratégicos. Senadores del bloque peronista y de la izquierda denunciaron que el proyecto «rifa el agua de las futuras generaciones» para favorecer proyectos mineros de corto plazo. La reforma laboral, aprobada días atrás, se suma a este paquete de «modernización» que, según el Gobierno, sacará a la Argentina del estancamiento iniciado en 2012.
La gestión de Milei se apoya en una narrativa de «limpieza» del Estado, pero enfrenta serios cuestionamientos por la forma en que estas medidas impactan en el equilibrio social y ambiental. Mientras el Ejecutivo destaca que el acuerdo con la Unión Europea abrirá mercados, sus críticos advierten que las condiciones de competitividad se logran a base de una fuerte precarización de la normativa vigente. El conflicto ahora se traslada a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo espera repetir el éxito antes de que termine el primer trimestre.





