El Gobierno avanzó en las últimas semanas en una serie de acuerdos con empresas de electro, indumentaria y celulares, que están incluidos dentro de Precios Justos, por fuera de los productos de consumo masivo.
Los acuerdos se negocian con las empresas que estaban dentro de Precios Justos. No habrá un lanzamiento, sino que se publicará una adenda dentro de cada convenio original.
Además de algunas empresas (Unilever y Mondelez, por ejemplo), también fueron citados el fin de semana a una reunión con el secretario de Comercio, Matías Tombolini, los presidentes de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), Ricardo Zorzón, y de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA), Víctor Palpacelli. En ese encuentro, también se les adelantó el espíritu de la nueva negociación con las empresas para que el retail sepa cuáles son los topes de aumentos autorizados a recibir por parte de los proveedores.
La información suministrada coincide con la que recibieron algunas empresas líderes: el reajuste del 3,2% los días 5 de mayo, junio y julio, y el 1,80% adicional los 20 de cada uno de esos meses. Además de remarcarle a los supermercadistas que no deben convalidar listas superiores, Tombolini les anticipó que están trabajando en una nueva canasta de 40 productos para los comercios de cercanía. Llevaría el nombre de Precios Justos Barriales, en principio, y tendría los precios fijos también por 90 días. ¿Funcionará esta vez, después de los fracasos de Súper Cerca y otros esquemas similares? Consolidar una canasta que sea atractiva para los pequeños comercios y que sea cumplible, y controlable, ha sido históricamente un desafío. Incluso, el mismo Tombolini reconocía, al comienzo de su gestión, que avanzar por ese camino iba directo al fracaso.
Fuente: Ambito / Infobae





