La carne vacuna enfrenta un escenario de fuerte suba de precios hacia fines de año, impulsada por la combinación de una oferta escasa y una demanda sostenida, incluyendo la presión exportadora.
En las últimas dos semanas (previas a la publicación del artículo en noviembre de 2025), los precios minoristas de la carne aumentaron entre 8% y 12%, con alzas superiores al 15% en algunos cortes populares respecto a octubre.
Datos Más Importantes Destacados
- Aumento en el mostrador: Los precios minoristas de la carne aumentaron entre 8% y 12% en las últimas dos semanas, con algunos cortes superando el 15% de suba respecto al mes anterior.
- Aumento en el ganado en pie: El precio del ganado vivo (novillo) subió entre 12% y 13% en apenas dos semanas, con novillos pesados pagándose hasta $4.200 el kilo vivo. Esto se traduce a más de $7.300 el kilo de res.
- Proyección de suba minorista: Los especialistas proyectan que el traslado final al consumidor podría ubicarse en un rango de entre 15% y 20% para el último bimestre del año.
- Escasez estructural: La falta de hacienda disponible se debe a la crisis climática de las últimas tres campañas, incluyendo la sequía de 2023, que provocó la pérdida del 3% de los ganaderos y unos 200.000 terneros, sumado a las inundaciones posteriores que afectaron la parición.
- Demanda firme: Pese a los incrementos, la demanda interna no ha cedido («la gente sigue comprando»), convalidando los nuevos valores y dándole soporte al alza.
- Presión exportadora: La competencia por el ganado se intensifica debido a que los exportadores buscan colocar el mayor volumen posible, lo que añade presión sobre el precio del novillo y la vaquillona.
En síntesis, la suba no se explica solo por la inflación, sino por un faltante real de oferta causado por factores climáticos, sumado a la demanda sostenida tanto interna como externa, creando un «combo perfecto» para el encarecimiento de la carne hacia fin de año.





