El peronismo se reorganiza hacia 2027: cumbres, juego de intendentes y la apuesta territorial de Sergio Uñac.

De cara al proceso electoral de 2027, el peronismo transita una etapa de intenso reacomodamiento interno marcada por la necesidad imperiosa de achicar diferencias y tejer acuerdos políticos, con o sin PASO en el horizonte. La dirigencia comprende que la fragmentación actual atenta contra cualquier alternativa de poder, lo que impulsa constantes conversaciones y cumbres en distintas vertientes para bajar el nivel de tensión y unificar criterios en la superestructura partidaria.

En este tablero, la falta de participación formal en las recientes reuniones —como la realizada en la Casa de La Pampa— generó rispideces con la CGT. Voceros gremiales manifestaron su malestar por no ser contemplados, recordando que el movimiento obrero es un pilar fundamental que no puede ser marginado de las discusiones centrales de la fuerza. Pese a estos roces, otros sectores sindicales optaron por restarle dramatismo, reconociendo que el diálogo es indispensable aunque la conducción deba ensanchar necesariamente sus bases.

Paralelamente, los movimientos tácticos se multiplican. Referentes del PJ Federal —como Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Federico Achával— mantuvieron una cena estratégica con alcaldes de la Liga de Intendentes (Federico Otermín, Mariel Fernández, Gastón Granados y Nicolás Mantegazza). Este espacio busca construir una alternativa sólida por fuera de las tensiones extremas, analizando escenarios electorales en la provincia de Buenos Aires, la convivencia de boletas concurrentes y la ingeniería necesaria para contener los diversos armados locales sin que escalen los conflictos.

Uno de los ejes prioritarios de discusión sigue siendo la defensa de las PASO. Gran parte del espacio coincide en que abroquelarse para evitar su suspensión es clave para legitimar candidaturas y ordenar la competencia interna. No obstante, ante la posibilidad de que el oficialismo logre eliminarlas, surgen metodologías alternativas. Entre ellas, cobra fuerza la propuesta del senador sanjuanino Sergio Uñac, quien ideó un esquema de internas regionales escalonadas y ha inaugurado su búnker en la zona de Congreso para lanzar su precandidatura presidencial. Uñac apuesta a que un triunfo en su provincia natal —donde se evalúa desdoblar los comicios— funcione como el trampolín definitivo para validar su perfil moderado y federal en la disputa nacional hacia 2027.

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