Patricia Bullrich prometió aplicar los protocolos en la marcha del 23A

Javier Milei y Patricia Bullrich están decididos a aplicar el protocolo antipiquetes para la Marcha Federal Universitaria del próximo martes«El Protocolo siempre está vigente y se aplica cada vez que no se cumple», dicen cerca de la ministra de Seguridad, área en la que miran con especial atención a lo que suceda en la Capital Federal, lugar donde se espera la mayor cantidad manifestantes. La movilización se presagia como la más concurrida de todas las que hubo desde la asunción del gobierno libertario.
Durante las últimas semanas, y más aún a partir del anuncio de la marcha, el Presidente llevó adelante una importante ofensiva contra las universidades públicas. Los focos de sus críticas en su cuenta de X son dos: el supuesto «adoctrinamiento» de las instituciones contra sus alumnos y los «negocios turbios» que los rectores y/o directivos hacen con el manejo de los fondos presupuestarios; aunque en el fondo la educación pública resulta incompatible con sus concepciones ideológicas. «Para meter el socialismo en una sociedad había que hacerlo por la educación», dijo al mencionar a Gramsci durante una disertación durante su gira por Estados Unidos.

Se trata de una de las primeras grandes batallas culturales que Milei busca dar al respecto de un asunto con gran aceptación y transversalidad en la sociedad. Según un sondeo hecho semanas atrás por Zuban Córdoba, el 50% se expresó «muy en desacuerdo» sobre el congelamiento del presupuesto de las universidades y un 20,9% votó «muy de acuerdo». Si la consigna se amplía para la totalidad de la educación pública, un 67,8% estuvo «muy de acuerdo» en «defenderla», mientras que solo el 2,7% dijo estar «muy en desacuerdo».

 

El Gobierno ofreció un 140% de aumento para el funcionamiento de las universidades con una inflación acumulada del 300% desde enero de 2023. Asimismo, este apartado corresponde solo al 10% del presupuesto total para la Educación Superior: la gran mayoría del resto lo computan los salarios de docentes y no docentes, mientras que una proporción mínima lo tienen programas de incentivo a la educación y científicos; estos no tienen acuerdo ni aumento anunciado hasta el momento.

La dimensión de lo que podría suceder el próximo martes en las calles porteñas o de otras urbes si se desata un conflicto represivo es desconocida. Desde las partes que convocan a la marcha afirman que la manifestación se dará pacíficamente, pero que por el caudal de personas que van a asistir se hará imposible cumplir con el protocolo antipiquetes, que habilita la intervención de las fuerzas de seguridad federales a intervenir en las movilizaciones que interrumpa la circulación de personas y medios de transporte.

 

«Se espera que sean movilizaciones pacíficas, pero respetando el protocolo», dicen desde el Ministerio de Seguridad de la Nación. En principio, el área de cobertura para las fuerzas federales compete a los cordones que se generan en relación al Congreso o la Casa Rosada, dos puntos que formarán parte de la ruta por la cual se movilizarán gran parte de las columnas.

Fuente: El Cronista 

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