A modo de ejemplo, el abogado señaló que la Vicepresidenta fue citada «en un mismo día a prestar ocho declaraciones indagatorias», al aludir a una decisión que tomó en su momento el fallecido juez federal Claudio Bonadio.
También mencionó una ocasión en que a él, como abogado defensor, lo retiraron de un allanamiento por «orden directa del magistrado» y, con eso, se violentaron «todas las garantías que hacen directamente a la inviolabilidad del domicilio y derecho a defensa».
Pero el defensor de la Videpresidenta advirtió además que «las irregularidades no sólo tuvieron como destinataria a la doctora Cristina Fernández de Kirchner o a esta defensa, sino que, incluso, superando todos los límites, se dirigieron hacia su familia, específicamente hacia su hija que, como todos sabemos, nunca desarrolló ninguna actividad política, pero eso no fue ningún óbice para que se estigmatizara, se la atacara y se quebrantara su salud», enfatizó.
Acusaciones sin verosimilitud
«Nunca bajamos los brazos porque nosotros sabemos, todos saben, que la verdad siempre triunfa y eso es lo que ocurrió en este juicio», asevero Beraldi y reiteró que, después de casi tres años de debate oral, «quedó demostrado» que las acusaciones «carecían de verosimilitud», pese a lo cual durante nueve jornadas de alegato la fiscalía «repitió las mismas acusaciones» y actuó «como si el juicio no hubiese existido»
«Escuchamos cosas insólitas que después se repiten en los medios de comunicación, como que la prueba que la fiscalía tiene es contundente y va en relación al peso a la cual se le adjudica un tonelaje de tres toneladas», aseveró.
En la primera jornada de su alegato recordó las declaraciones como testigo, entre otros, del presidente Alberto Fernández a la hora de demostrar que la asignación de partidas para la obra pública es potestad del Congreso nacional a través del Presupuesto.
Beraldi remarcó que su carrera profesional comenzó mucho antes de asumir la defensa de la Vicepresidenta: «Nunca en mi vida he escuchado semejantes disparates, de los cuales es difícil volver», dijo.
Beraldi y su colega Ary Llernovoy desarrollaban una defensa técnica basada en el repaso desde 2008 de las denuncias presentadas contra la Vicepresidenta y, además, remarcaron que los hechos que se ventilan en este juicio fueron juzgados ya en Santa Cruz por corresponder a esa jurisdicción
En la causa se juzgan supuestos delitos con la obra pública nacional en Santa Cruz entre 2003 y 2015 como adjudicaciones direccionadas en un 80 por ciento a empresas del también acusado Lázaro Báez, presuntos sobreprecios y falta de controles.
Fuente: Telam / Transmisión TOF2





