Fenómeno global, ¿qué tienen los mundos de Stephen King?

 

El escritor Stephen King es conocido no solo por sus libros, sino también por las adaptaciones de ellos y todo el merchandising que generan, lo que lo volvió parte de la cultura popular mundial. Pero, ¿qué conocemos de su vida? Él mismo señaló que “mi historia se parece tantísimo a un cuento de hadas que resulta absurda”.

Nació en el estado de Maine, Estados Unidos, en una familia pobre, luego de que sus padres adoptaran a un hermano mayor, pensando que no podían concebir. Cuando solo tenía 2 años, su padre salió de la casa y nunca más regresó, por lo que su madre tuvo que ponerse al hombro toda la familia y trabajar full time para poder mantenerlos. Con ayuda de familiares, amigos y algunas mudanzas, lograron salir adelante.

Desde pequeño, King descubrió su pasión y comenzó a escribir incansablemente; por diversas enfermedades que tuvo a los 6 años debió permanecer muchos meses en su casa, y para combatir el aburrimiento comenzó a intervenir comics. Su madre vio su talento y lo incentivó a escribir sus propias historias, por las que le pagaba 25 centavos. Años más tarde, junto a su hermano comenzaron a escribir y editar una especie de boletín informativo que vendían en la pequeña comunidad donde vivían.

Regresó a la ficción escribiendo historias que vendía entre sus compañeros y compañeras de clase, lo que le ocasionó algunos problemas con docentes y directivos, pero uno de ellos lo recomendó para integrar algunas revistas escolares.

En la universidad estudió y se recibió en Lengua y Literatura Inglesa. En una biblioteca del campus conoció a Tabitha Spruce, con quien se casó cuando tenía 24 años. La familia se amplió con la llegada de sus 3 hijos, pero no fueron tiempos fáciles porque aunque trabajaban a más no poder, las deudas se les iban acumulando y terminaron viviendo en un remolque.

En aquel momento King daba clases como profesor y tenía empleos temporales de todo tipo, cargando nafta en una estación de servicio, en una fábrica textil y en una lavandería. Estas experiencias lo inspiraron a escribir varios de los cuentos que pueden leerse en sus antologías; porque siempre siguió escribiendo aunque solo conseguía que le publicaran cuentos cortos en revistas para adultos.

La historia de su primer libro, Carrie, es muy conocida y parece sacada de una película: luego de escribir las primeras páginas las tiró a la basura, pero su esposa salvó las hojas y lo incentivó a terminarla y enviarla a una editorial como una novela. Sus vidas siguieron su curso hasta que de la editorial llamaron al número de un vecino (la familia King había tenido que dar de baja el servicio) para contarles que le pagarían un adelanto de 2.500 dólares por derechos de autor para publicar Carrie. Los King aprovecharon el dinero para mudarse a un departamento y semanas más tardes ampliaron el pago para publicar la novela en edición rústica.

Y así comenzó su carrera como escritor publicado, logrando vivir de la escritura luego de su segundo libro, El Misterio de Salem´s Lot. Y hoy, con 74 años recién cumplidos el pasado 21 de septiembre, es uno de los autores contemporáneos con más libros publicados, casi 70 novelas y libros de cuentos, más 6 libros de no ficción, que van desde temas como el permiso de armas en Estados Unidos, el béisbol y el proceso de escritura. Sus libros fueron traducidos a más de 30 idiomas y recibió innumerables premios.

Pero no todo fue perfecto, luego de la publicación de Carrie, Stephen King debió lidiar con sus adicciones al alcohol y luego a las drogas. Más tarde, en 1999, fue atropellado por una camioneta mientras caminaba, lo que casi le costó la vida y le requirió 5 operaciones, 3 semanas internado y mucho tiempo de fisioterapia, ya que tenía múltiples fracturas en las piernas, un pulmón colapsado y la cadera fracturada. La recuperación le llevó varios meses y debió enfrentar una adicción a los calmantes que consumía para sobrellevar el dolor. Pero aún así siguió escribiendo las pocas horas que podía permanecer sentado.

Definitivamente la literatura cambió y salvó la vida de la familia King, y está inmersa profundamente en su vida diaria, porque Tabitha y sus 2 hijos varones, Joseph y Owen, también son escritores. Incluso King coescribió la novela Bellas Durmientes con Owen. Mientras que su hijo mayor publica sus libros y cómics con el seudónimo Joe Hill.

En su libro Mientras Escribo cuenta que se toma su trabajo muy en serio, con una cantidad de horas diarias de escritura, porque sostiene que solo se puede llegar a una historia escribiendo. Si no hay inspiración o la idea es mala, no se publica, pero si la mecha enciende, sigue para delante y presenta sus libros a la editorial. Ese ritmo de escritura podría explicar cómo cada año salen 2 o 3 libros nuevos.

Incluso publicó cuatro libros bajo el seudónimo de Richard Bachman, a fines de los años 70 y comienzos de los 80. Por diversos motivos se descubrió su identidad y cuando fue consultado al respecto aseguró que Bachman estaba muerto, pero años más tarde publicó dos nuevas novelas con ese seudónimo, argumentando que la viuda de Bachman había encontrado los manuscritos en un cajón. La última vez que se refirió a su alter ego fue en 2009, indicando que “Bachman está muerto, pero a veces alguien encuentra algún manuscrito”.

Otra de sus pasiones es la música, en reiteradas oportunidades podemos encontrar en sus obras menciones de canciones conocidas, generalmente del rock y el folk. Incluso integró la banda Rock Bottom Remainders, compuesta íntegramente por escritores, donde King tocó la guitarra rítmica y tuvieron algunas presentaciones con fines benéficos.

El éxito literario de King se mantiene constante desde hace más de cuatro décadas, con ventas millonarias y despertando pasiones en el mundo entero, donde abundan las y los coleccionistas. Incluso, pese a que firmó una gran cantidad de ejemplares, su firma es muy codiciada y aumenta de valor día a día.

En la parte económica no se debe dejar de tener en cuenta las ventas de los derechos de sus historias para adaptaciones a la pantalla grande con películas, para la pantalla chica con miniseries y series, y también al escenario con obras de teatro.

Actualmente King sigue escribiendo, en los próximos meses se publicará en español su último, libro Billy Summers. También escribe mucho en Twitter, la única cuenta en redes sociales que mantiene, luego de dar de baja su Facebook e Instagram. En la red social del pajarito comparte sus consumos culturales, fotos e historias de su perra Molly a quien apodó “La cosa del mal” y opina sobre la política estadounidense, fue muy crítico con la gestión de Donald Trump, lo que le costó el bloqueo del ex presidente.

Aunque el mismo King ha salido muy poco de Estados Unidos, de hecho tiene miedo a volar en aviones, tiene lectores en todo el mundo. Y si bien sus historias SIEMPRE están centradas en Estados Unidos y la idiosincrasia Yanqui reina en sus personajes, el humanismo y realismo que les otorga facilitan la conexión y empatía desde cualquier parte del globo terráqueo.

A pesar de la creencia popular de que es un escritor del género del terror, sus libros tocan un amplio abanico de temas y géneros, con una gran, pequeña o nula dosis de ciencia ficción. Con historias donde aparecen seres desconocidos, conjuros y poderes, pero también libros que hablan de los miedos y dolores cotidianos, como la claustrofobia, el miedo a los roedores y el duelo. Además, muchas de sus obras hacen referencia a la amistad, la familia y el amor. Por lo que yo me inclino a considerar que los libros de Stephen King hablan de la esencia humana, y como él mismo dice, lo que una persona ordinaria puede llegar a hacer en una situación extraordinaria, como su vida.

*Muchos de los datos que figuran en esta nota fueron tomados del libro “Todo sobre Stephen King” de Ariel Bosi, el mayor coleccionista de King en Argentina.

Comparte esta noticia
Lee más en Infomuro