Daniel Afione, presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), presentó su renuncia al cargo, efectiva a partir del 1 de septiembre de 2025. Su salida se produce en un contexto de alta tensión, luego de que el gobierno sufriera un revés judicial por los despidos masivos en el organismo, que han sido calificados por los trabajadores como un «vaciamiento institucional».
Afione, quien fue designado en febrero de 2024, venía de ser un alto ejecutivo de Toyota, y durante su gestión, el INTI perdió alrededor de 750 puestos de trabajo. Esta drástica reducción de personal generó un fuerte rechazo gremial. A su vez, el exfuncionario fue objeto de serias críticas por un presunto conflicto de intereses, ya que se reveló que ejercía como vicepresidente de una consultora privada que ofrece servicios similares a los del Instituto.
La Multisectorial del INTI celebró la renuncia, a la que consideran una consecuencia directa de la derrota judicial que logró la derogación de un decreto que «ponía en jaque la existencia misma del Instituto». Los trabajadores advirtieron que quien asuma la conducción deberá dar respuestas inmediatas a los reclamos por salarios atrasados, precarización laboral y la incertidumbre ante la no renovación de las becas que vencen a fin de septiembre.
La dimisión de Afione deja al INTI en un estado de acefalía, en un momento crucial para el organismo.