Un estudio reciente de la firma Apliconomy evidencia que en el territorio cordobés la remuneración media del empleo privado registrado experimentó una retracción, pasando de $2,77 millones a $2,08 millones a valores constantes. Este retroceso, que ya alcanzaba un 19% hacia 2025, se acentuará a lo largo del presente ejercicio, explicando la marcada desaceleración del consumo interno en la provincia.
Los ingresos de la fuerza laboral cordobesa acumulan una erosión progresiva que no muestra señales de piso. Según las estimaciones de Apliconomy, los haberes del sector privado registrado en la jurisdicción sufrieron una contracción del 19% en el periodo comprendido entre 2017 y 2025, previéndose una caída acumulada del 25% hacia el cierre de 2026. Para evaluar la capacidad real de compra a valores constantes de 2026, el salario medio provincial decayó desde aproximadamente $2,77 millones mensuales en 2017 a $2,24 millones en 2025, fijándose en cerca de $2,08 millones durante el primer trimestre corriente, lo que refleja un descenso interanual del 1,9%.
El impacto directo sobre los presupuestos familiares es considerable: a precios de hoy, la remuneración media de 2017 equivaldría a $2,77 millones al mes. Al contrastarla con los $2,08 millones proyectados para 2026, la diferencia negativa roza los $687.000 mensuales. «El parámetro previsto para 2026 se sitúa un 25% por debajo del registrado en 2017», remarca el informe.
La investigación de Apliconomy subraya además un factor determinante para comprender por qué la retracción comercial no se desencadenó de forma abrupta con anterioridad: el uso de financiación. Durante los períodos 2024 y 2025, parte del sostén del gasto en los hogares no respondió a mejoras salariales reales, sino a un mayor recurso al endeudamiento. «En 2026, dicha alternativa encuentra severos límites: el indicador de remuneraciones reales vuelve a ceder y la oferta crediticia real detiene su expansión», indica el documento. La consecuencia directa es el incremento en la mora: en la medida en que una fracción más amplia de los ingresos se destina a cancelar pasivos previos, disminuye la capacidad de que nuevos créditos se vuelquen al consumo corriente.
| Indicador / Variable | Dato / Cifra clave | Fuente / Detalle |
| Percepción de pérdida de poder adquisitivo | 84,38% de los trabajadores | Consultora Varianza |
| Búsqueda o tenencia de 2° empleo | 49% de la población laboral | Consultora Varianza |
| Salarios por debajo de $1.200.000 | 71% del total de trabajadores | Consultora Varianza |
| Caída del salario privado real (2017 – 2026) | -25% acumulado | Consultora Apliconomy |
| Evolución haber medio (Sector Privado) | $2,77M (2017) $\rightarrow$ $2,24M (2025) $\rightarrow$ $2,08M (1T 2026) | Precios constantes 2026 |
| Pérdida mensual de bolsillo vs. 2017 | ~$687.000 por mes | Consultora Apliconomy |
| Pérdida acumulada en sueldos (8 años) | Privado: 16 sueldos | Público: 21 sueldos | Informal: 29 sueldos | IARAF |
| Caída por sector de actividad (vs. 2015) | Prensa: -50% | Metalúrgicos: -25,5% | Docentes: -23,3% | OTES Córdoba (Bancarios preservaron) |
Los indicadores oficiales corroboran esta coyuntura. Un sonde de la consultora Varianza reveló que un 84,38% de los trabajadores en Córdoba afirma haber perdido capacidad de compra durante el último año, mientras que un 49% cuenta con un segundo empleo o se encuentra en su búsqueda activa para complementar ingresos. Asimismo, el 71% de la población laboral cordobesa percibe cifras inferiores a $1.200.000 mensuales, un techo salarial que condiciona de manera drástica cualquier reactivación de la demanda.
El deterioro del ingreso real en Córdoba no constituye una problemática reciente. Evaluaciones del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) señalan que, en el transcurso de los últimos ocho años, un trabajador del sector privado formal perdió el equivalente a 16 sueldos mensuales de 2017, mientras que en el sector público la merma alcanzó 21 haberes y en el sector informal trepó a 29. La comparativa de capacidad adquisitiva entre 2025 y 2017 expone una pérdida del 20% para asalariados privados registrados y del 34% para estatales.
La afección se distribuye de manera dispar según el rubro de actividad. Datos del Observatorio de Trabajo, Economía y Sociedad (OTES) de Córdoba indican que, con respecto a noviembre de 2015, la caída alcanza un 50% en el gremio de prensa, un 25,5% en la industria metalúrgica y un 23,3% en el sector educativo. Únicamente la actividad bancaria logró sostener su poder de compra mediante la aplicación de cláusulas de ajuste.
La combinación de haberes devaluados y márgenes de crédito agotados deja al consumo cordobés sin dinamismo. De acuerdo con las conclusiones de Apliconomy, «con remuneraciones en retroceso y un crédito que ya no impulsa el mercado, el horizonte para los próximos meses se presenta complejo». El desplome del 25% en la capacidad de compra de los asalariados trasciende las estadísticas: constituye la razón de fondo por la cual la actividad económica provincial continúa paralizada y miles de familias deben recurrir a múltiples trabajos para afrontar sus gastos.





