La principal empresa del sector avícola argentino extendió el cierre de sus plantas en Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos. Tras el impacto de la gripe aviar y la caída de exportaciones, apela a la banca de inversión para renegociar su pasivo con quitas de hasta el 75%.
La crisis de Granja Tres Arroyos, el gigante de la industria avícola en Argentina, continúa agravándose. La compañía confirmó la extensión del parate operativo en su planta de Río Cuarto (Córdoba) y la paralización de actividades en sus establecimientos de Buenos Aires y Entre Ríos, mientras avanza en un severo plan de reestructuración financiera para afrontar un pasivo que supera los USD 350,9 millones.
La empresa, que llegó a ser el mayor motor del sector con una capacidad de faena de 760.000 aves diarias y una plantilla de 7.000 empleados, funciona actualmente en niveles mínimos de producción.
Cierre de plantas y suspensiones de personal
El impacto en la producción se siente con fuerza en distintos puntos del país:
- Río Cuarto (Córdoba): Tras una supuesta «parada técnica» de dos semanas, la planta suma más de un mes inactiva, afectando de manera directa a 350 trabajadores. La unidad fue vendida a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) bajo la modalidad sale & leaseback, reservando una opción de recompra a cuatro años.
- Pilar (Buenos Aires): En la planta Pinazo se formalizó la suspensión total de actividades durante todo agosto, con un esquema de cobro del 65% de los haberes para los operarios.
- Esteban Echeverría y Ezeiza (Buenos Aires): Las unidades Wade I y Wade II registran severas interrupciones debido a conflictos salariales y la drástica baja de producción.
- Concepción del Uruguay (Entre Ríos): La planta La China, emblema productivo de la región, permanece sin actividad desde fines de mayo. La dotación en la zona cayó de 1.500 a unos 700 empleados.
Gripes aviares y pérdida de mercados internacionales
Detrás del ahogo financiero de la compañía convergen factores macroeconómicos y emergencias sanitarias. El golpe decisivo fue el brote de gripe aviar en 2023, que cerró temporalmente los mercados clave de China y la Unión Europea, generando pérdidas sectoriales estimadas en USD 160 millones.
Rebrotes posteriores en agosto de 2025 y febrero de 2026 mantuvieron paralizados los envíos al exterior durante meses. Como consecuencia, las exportaciones de la firma cayeron del 33% al 25% de su volumen total producido, agravando el déficit de liquidez que hoy se refleja en una acumulación de cheques rechazados por más de $5.300 millones.
El plan financiero: quitas de hasta el 75% y venta de activos
Para evitar la quiebra definitiva, Granja Tres Arroyos contrató a la banca de inversión VALO con el objetivo de encauzar las negociaciones con los acreedores. La propuesta oficial contempla:
- Quita de capital: Solicitud de condonaciones de hasta el 75% del pasivo.
- Plazos: Refinanciación del saldo restante a un plazo de hasta siete años.
- Desinversión: Venta de al menos cinco activos considerados no estratégicos.
A pesar del panorama crítico, el plan de recuperación de la compañía proyecta un posible rebote en un plazo de nueve meses, apuntando a recuperar una faena superior a las 400.000 aves diarias. Sin embargo, en la industria todas las miradas están puestas en el rol que jugará Tyson Foods, la multinacional estadounidense que posee el 34% del paquete accionario desde 2022 y cuya intervención podría ser determinante para la supervivencia del gigante argentino.





